En la práctica de yoga podrás encontrar secuencia de ásanas directamente dirigidas a la búsqueda del estiramiento del músculo.

Trabajar con consciencia de cuerpo, escuchando sus señales y respetando sus límites te proporcionará una evolución positiva en tu práctica.

¿Por que es importante estirar con suavidad y respetando los tiempos?

Un músculo no se elongará más por más que lo fuerces, de hecho probablemente obtengas una reacción distinta, se trata de una reacción de defensa del músculo  frente a una posibilidad de rotura.

En este caso se produce una contracción; El músculo a través de las miofibrillas (elemento que da al músculo la propiedad de contracción y elasticidad) se contrae y se acorta, para obtener mayor fuerza y mayor resistencia.

Esto es bueno cuando necesitas cargar peso o mover algo pesado, pero no para conseguir esa elongación deseada, además una hipercontracción nos aportará más problemas que beneficios

Hemos de tener igualmente en cuenta la temperatura. En frio los músculos están tensos y faltos de elasticidad, por eso es al inicio de la sesión cuando hay que prestar más atención a las señales de tu cuerpo; no fuerces, no tenses, no tires… deja que el resultado vaya llegando poco a poco. Puedes aumentar ligeramente la intensidad del estiramiento una vez hayas calentado y preparado tu cuerpo con secuencias como Surya Namascar, o la propuesta por tu profesor/ora.

El calor hace mas flexibles los tendones, con lo que se facilita la elongación y además hay una mayor circulación de flujo sanguíneo a nivel del músculo, que también favorece esa elongación.

Yoga NO ES dolor. Nunca sentimos dolor y nos quedamos en la antesala de este. El dolor no es bueno y como mínimo nos llevará a una sobrecarga del músculo o a una pequeña rotura de fibra muscular… Lesiones que habrá que solucionar antes de continuar con nuestra rutina.

Da tiempo a tu musculatura para ir adaptándose a la nueva situación de flexibilidad que estas proponiendo; notarás como al cabo de unos segundos, y con ayuda de tu respiración lenta y controlada el músculo va cediendo.

Respeta los tiempos. Recuerda que un músculo se trabaja con tiempo, más que con intensidad.

El músculo tiene un límite inicial, una longitud anatómica, es decir, su máximo.

Antes que llegar a este máximo existe un tono muscular; tus músculos no están relajados completamente, si no que mantienen un tono de activación para generar movimiento.

Si mantienes tu estiramiento 2 ó 3 minutos, suavemente, conseguirás sobrepasar el limite de l tono muscular y llegar al límite anatómico, y aquí relajaras tu musculatura.

Ahora bien, si quieres modificar el tejido muscular (ganar flexibilidad muscular), tendrás que sobrepasar ese barrera de longitud anatómica y esto se consigue con un estiramiento mantenido en el tiempo (algunos autores establecen más de 5 min) y suave, para evitar ese efecto de oposición del músculo al estiramiento.!

Recuerda trabajar en Yoga siempre desde la consciencia.

Hasta pronto!!
Namaste!
Por Verónica Valero García. Instructora de Hatha Yoga.
La casita del Yoga de Torrelodones.

 

 

 

 

 

 


Warning: Undefined variable $input_porcentaje in /home/customer/www/lacasitadelyoga.es/public_html/wp-content/plugins/click-datos-lopd/public/class-cdlopd-public.php on line 484